29 ago. 2013

Extracto de La Sociedad de Asesinos







"(...)—Vamos Heroim, corre— una voz aniñada se metió en mi mente. —Corre, vamos… no puedes atraparme— de pronto volví al lugar donde había nacido. La Inglaterra antigua era un lugar caótico.
Mis hermanos corrían por el monte, yo los observaba jugar. Sacudí la cabeza. La infección se metía de lleno en mi cerebro, en mis recuerdos. Estaba atrapado y de un momento a otro las risas de mis hermanos cambiaron. Caminaba a tropezones por el piso de madera y un angustiante dolor de instalaba en mi cuello. 

Percibí que mi mano se asía a la pared cuando alguien me tiró hacia atrás, haciéndome caer de bruces al suelo. Me giré instintivamente para ver el rostro del horror. Una mujer. Sus ojos eran carmín, su boca manchada de rojo. Un vestido color marfil, amplio y elegante, dejaba entrever su prominente escote.

—Oh, pobrecito, no huyas… ven…—ella estiraba su hermosa mano pálida hacia mí. No podía dejar de retroceder. Todo había pasado muy rápido(...)"





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