12 ago. 2014

"...Hubo un tiempo en que el mundo se dividía en dos,

"...Hubo un tiempo en que el mundo se dividía en dos, luz y oscuridad, el bien y el mal, el cielo y la tierra, el día y la noche, dos potencias opuestas que acumulan sus energías en direcciones contrarias, los hijos de Dios y los hijos de Vatur. Los humanos que eran llamados los hijos de la luz y los oscuros llamados hijos de la noche. Dos fuerzas opuestas con un sólo fin, sobrevivir. Pero como todo en este mundo, cuando esas fuerzas pierden su fuente de energía, cuando sus límites se esfuman, chocan unas con otras creando algo... nuevo. Como dije, hubo un tiempo...
Han pasado eones desde que mi primer hijo nació, y aun así todavía luchamos para sobrevivir. La venida de los ángeles fue solo una prueba para nosotros, ellos nos mostraron cuan fuertes somos y cuan listos estamos, y lo más importante, les demostraron a los humanos que nosotros no somos a los únicos que deben temer.
Hemos perdido a muchos, muchas vidas se han perdido en vano, pero aun así, sigo confiando en los míos, en mis hijos, en cada uno de los oscuros y humanos que siguen bajo mi protección.
Ahora... ahora no me atrevo a predecir el futuro, las Moiras tejen algo que no logro comprender, solo sé que la palabra "Dolor" es un susurro constante entre ellas, ¿dolor? ¿Aún se puede sufrir más dolor que el que hemos sufrido?
He oído a Láquesis susurrar el nombre de alguien a quien conozco, pero no me atrevo a decir su nombre en voz alta. No comprendo que ocurrirá con los míos, el mundo ya no es lo que alguna vez era, o tal vez sea que soy muy antigua como para comprenderlo.
Solo sé que sufriremos y que esta tranquilidad no durara mucho tiempo, nunca lo hace. Esta es la calma que antecede a la tormenta, una que puede consumirnos ó unirnos, yo no me atrevo a decirlo..."


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